Me alegra tu dolencia…

Me alegra que tu dolencia no sea causada por mí. La mía no es causa tuya. Me alegra saber que la pesada tierra jamás se moverá de nosotros bajo nuestros pies, así que podemos relajarnos “juntos”, y no cuidar lo que decimos. Cuando nuestras mangas se rocen, no nos ahogaremos en las olas del rubor […]

Contigo aprendí

Si, contigo aprendí en dos meses y medio la paciencia que no aprendí en cuarenta y pico de años, a veces necesitamos hacer un alto en el camino, si no lo hacemos conscientemente el universo nos frena de “romplón”, y me doy cuenta que no necesito tanto. Aprendí que para sobrevivir necesito comida, tres veces, […]