No por gusto,…

Apareciste en una noche en que el invierno empezaba, entraste sin hacer ruido, dando pisadas suaves, ágiles, seguras de dónde posicionarse. No por gusto, era tu apodo… Te acercaste a varios, solamente para ver quien te contemplaba, quien te alababa, quien te acariciaba, quien se enamoraba de ti, contoneándote casi sensualmente, tratando de enamorar a quien […]